Para Dios, las buenas intenciones, no son suficiente.
1 Crónicas 13:6-14
Luego David y todo Israel fueron a Baala de Judá (también
llamada Quiriat-jearim) para traer de regreso el arca de Dios, que lleva el
nombre del Señor, quien está entronizado entre los querubines Pusieron el arca
de Dios en una carreta nueva y la retiraron de la casa de Abinadab. Uza y Ahío
guiaban la carreta David y todo Israel celebraban ante Dios con todas sus
fuerzas, entonando canciones y tocando todo tipo de instrumentos musicales:
liras, arpas, panderetas, címbalos y trompetas Cuando llegaron al campo
de trillar de Nacón, los bueyes tropezaron, y Uza extendió la mano para sujetar
el arca. Entonces se encendió el enojo del Señor contra Uza, y lo hirió de
muerte porque había puesto su mano sobre el arca. Así fue como Uza murió allí
en la presencia de Dios. David se enojó porque la ira de Dios se había
desatado contra Uza y llamó a ese lugar Fares-uza (que significa «desatarse
contra Uza»), nombre que conserva hasta el día de hoy. Ahora David tenía miedo
de Dios y preguntó: «¿Cómo podré regresar el arca de Dios para que esté bajo mi
cuidado?». Por lo tanto, David no trasladó el arca a la Ciudad de David, sino
que la llevó a la casa de Obed-edom de Gat.
En
este pasaje podemos observar que David había reunido a un grupo de guerreros
con el fin de ir a buscar el arca del pacto que se encontraba en casa de
Abinadab, habían armado una carroza impulsada por unos bueyes, además el carro
donde trasladaban el arca era guiado por dos hijos de Abinadab, Ahio y Uza, en
un momento durante el traslado los bueyes tropezaron y el arca se tambaleo y se
iba a caer del carro pero el hijo de Abinadab, Uza le metió la mano como
reflejo para evitar que se cayera al suelo, pero dice la biblia que este hombre
al tocar el arca con su mano se encendió el enojo de YHWH y lo mato.
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Todo
lo que hicieron lo prepararon con mucho cuidado, sus intenciones fueron buenas,
las de David en llevar el arca a su palacio, las de trasladarla en un carruaje
nuevo, las de realizar cánticos durante del traslado y mas aun las de evitar
que el arca cayera al suelo.
Vamos
a leer un versículo donde YHWH le dio unas instrucciones directas a Moisés, asi
podremos aclarar un poco mas el panorama:
Deuteronomio 10:8
En aquel tiempo, el Señor designó a los de la tribu de Leví
para que se encargaran de llevar el arca del pacto del Señor y estuvieran
delante de él para servirlo y pronunciar bendiciones en su nombre. Esas son las
responsabilidades de ellos hasta el día de hoy.
Ahora
bien, despues que leemos este pasaje encontramos que se cometieron unos errores
que trajeron consecuencia en graves, lo primero es que David a pesar de sus
intenciones buenas de llevar el arca a su palacio, eligió a las personas
equivocadas para hacerlo, eligió a hombres de la tribu de juda cuando los
únicos designados por YHWH eran los de la tribu de Levi, el segundo error y mas
lamentable fue la muerte de Uza, un hombre inocente que estaba sirviendo al
YHWH pero no podía tocar el arca porque no era levita, entonces vemos como una
buena intención de David se convirtió en una desgracia para la familia de
Abinadab, ¿cuantas veces nosotros aun conociendo las instrucciones de Dios,
decidimos hacer lo contrario? Sabemos las cosas que no agradan a Dios mas las
practicamos y así como le sucedió a David ocasionamos daños a los que nos
rodean, a personas inocentes, quizás sabemos que mentir es pecado, no le agrada
a Dios, mas sin embargo lo hacemos y lastimados a los que nos rodean, sabemos
que adulterar es pecado, mas sin embargo lo hacemos y lastimamos a los que nos
rodean, esposa e hijos.
Una
vez que David vive las consecuencias, quiere enmendar los errores y para
entender vamos a leer el siguiente pasaje:
1 Crónicas 15:13-15
Como no fueron ustedes, los levitas, los que llevaban el
arca la primera vez, el enojo del Señor nuestro Dios se encendió contra
nosotros. No habíamos consultado a Dios acerca de cómo trasladarla de la manera
apropiada». Así que los sacerdotes y los levitas se purificaron para
poder trasladar el arca del Señor, Dios de Israel, a Jerusalén.
Entonces los levitas llevaron el arca de Dios sobre los hombros con las varas
para transportarla, tal como el Señor le había indicado a Moisés. David también
ordenó a los jefes levitas que nombraran un coro de entre los levitas formado
por cantores y músicos, para entonar alegres canciones al son de arpas, liras y
címbalos.
Llama
poderosamente la atención, que los levitas antes de trasladar el arca, fueron a
purificarse, es decir, consagrarse, esto nos enseña que para poder estar en el
altar de Dios debemos estar consagrados, santificados para que la Gloria de
Dios pueda manifestarse sin problemas, los que vamos a ministrar en el altar
debemos estar santificados porque depende de lo que hay en mi corazón es lo que
le daré al pueblo de Dios.
La
esencia de este mensaje es que aunque mis intenciones de servir son buenas,
deben estar de la mano de la santidad, porque si no tengo temor de Dios en mi
corazón, puedo servir con malas intenciones, aunque aparente buenas intenciones
siempre habrá un trasfondo, siempre habrá un interés personal detrás de cada
buena intención, pero si estoy consagrado jamas haré nada que con triste el
corazón de Dios y mucho menos que despierte la ira de Dios contra mi vida.
Bendiciones...
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