Advertencia de YHWH.

Amós era pastor de ovejas en Tecoa, pequeña ciudad de Judá (véase 1.1, n.), en el reino del sur, pero fue llamado por Dios para anunciar su mensaje en Israel, el reino del norte. Eso ocurrió por el año 750 a.C., cuando Jeroboam II era rey de Israel, y Uzías era rey de Judá. 

Durante el largo reinado de Jeroboam II (783–743 a.C.), Israel extendió su territorio y se transformó en una nación rica y próspera (2 Ki 14.23–29). Pero en medio de esa prosperidad y lujo, había ambición, opresión, soborno, explotación, falsa religión y total desprecio por la justicia. Son precisamente esos pecados los que Amós denuncia en sus mensajes. 

Al parecer, Amós anunció la mayoría de sus mensajes en Bet-el, importante centro religioso situado en Israel (3.14; 7.13), y también en Samaria, la capital del país (4.1). 

1. CONTENIDO

El libro comienza con un mensaje acerca del castigo que Dios va a mandar sobre las naciones vecinas de Israel (1.3—2.5): Siria, al norte; Filistea, al oeste; Tiro, al norte; Edom, al sudeste; Amón, al este; Moab también al este y Judá al sur. Todas ellas serán castigadas. Pero también Israel será castigada (2.6—3.2). ¿Por qué? Porque Israel es el pueblo elegido y su responsabilidad es mayor. Los pecados que condena el profeta tienen que ver con la injusticia social en la nación. 

Una pequeña minoría se enriquecía a costa de los pobres (3.10; 5.11; 8.4–6); los jueces se dejaban sobornar y torcían la justicia (5.12); los pobres eran oprimidos, explotados e incluso esclavizados (2.6; 8.6). 

El profeta anuncia que Dios va a castigar a quienes cometen pecados tan terribles como éstos (2.13–16; 4.2–3; 5.18–20; 8.3). Los grandes privilegios entrañan peores castigos. Y el profeta anuncia al pueblo: «prepárate para venir al encuentro de tu Dios» (4.12). La última parte del libro (caps. 7—9) contiene una serie de visiones que anuncian la destrucción de Israel. El profeta apela a Dios (7.2, 5), pero en vano. Dios va a castigar duramente a su pueblo, pues ellos no le fueron fieles. El castigo es inevitable.

Pero el libro termina con un mensaje de esperanza (9.11–15). Dios va a restaurar el reino de David. El Señor los traerá de regreso del cautiverio, y ellos vivirán por siempre en la tierra que él les dio. 

2. MENSAJE 

2.1 El Señor es Dios y juez de todos los pueblos de la Tierra. él condena y castiga a las naciones vecinas de Israel, incluso a Judá, el reino del sur (1.3—2.5). En el pasado, Dios guió los destinos de los pueblos paganos, como Etiopía, Filistea, o los arameos, y declara que los ama tanto como a su pueblo escogido (9.7). 2.2 Dios escogió al pueblo de Israel para que fuera su propio pueblo. Pero esa elección no significaba privilegio o fama, sino obediencia y servicio a Dios. Por lo tanto, él los castiga severamente cuando no lo obedecen (3.1–2). 2.3 Los pecados que Dios aborrece son la injusticia social, la ambición de los ricos, la explotación de los pobres, los impuestos injustos que se cobran a las cosechas de los labradores y el soborno a los jueces (4.1; 5.7, 10–13; 6.6). 2.4 Los sacrificios de animales, las ofrendas de cereales, las fiestas religiosas con sus canciones y música de arpas no pueden compensar la ausencia de justicia social. 

Dios dice que aborrece las fiestas religiosas del pueblo (5.21); lo que él quiere es justicia y honestidad (5.24). 2.5 Amós es el primer profeta que habla acerca del día del Jehová. El pueblo pensaba que ese día sería de luz (5.20), el día en que Dios castigaría a los enemigos de Israel. Pero Amós dice que será un día de oscuridad (5.18), un día en que Dios castigará a su propio pueblo. Por lo tanto, «¡Ay de los que desean el día de Jehová!» (5.18). 

3. AUTOR Y FECHA 

Más allá de la poca información dada en Am 1.1, no sabemos más acerca de Amós, que anunció su mensaje al pueblo de Israel cuando Jeroboam era rey (783–743 a.C.).

No se sabe cuándo esos mensajes fueron escritos y publicados en un libro. 

Advertencia de ADONAY.... 

Cuando leemos en las escrituras profecías que son duras de asimilar buscamos la manera de evadirlas diciendo que eso ya no aplica hoy que solo eran dirigidas al pueblo judío. 

Amós 8:11

[11]"Los días están llegando," dice YAHWEH Elohim, "Cuando enviaré hambruna por La Tierra, ° no una hambruna por pan y sed de agua, ° sino de oír la Palabra de YAHWEH. 

[12]La gente se tambaleará de mar a mar ° y de norte a este, corriendo de aquí para allá, ° buscando la Palabra de YAHWEH; pero no la encontrarán. 


[13]Cuando ese tiempo venga, las vírgenes y hombres jóvenes ° desmayarán de sed.

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